A-isla

Los flujos de población y la distribución de los núcleos urbanos experimentan cambios continuos en la era post-moderna. Su mayor reflejo se encuentra en las grandes ciudades, donde los espacios de residencia -entendida en su uso más pragmático- se extienden por los extrarradios generando tendencias de aislamiento, desconocimiento e indiferencia entre vecinos y en algunos casos, soledad.

En los años de expansión económica, los ladrillos se amontonaron de manera incontrolada. Ahora muchas viviendas existen sobre espacios carentes de servicios y tejido social. Las piezas de arcilla, cemento y hormigón han levantado muros físicos y psicológicos que deshumanizan los lugares paulatinamente.